Publicado en 26/06/2025 en Mundo Deportivo
Ilia Topuria siempre se supera, y para un loco de la ciencia del deporte como Aldo Martínez, alias Doctor Aldo, la capacidad de su pupilo para pulir su físico una y otra vez no deja de resultar alucinante, si bien no se lo toma jamás como una sorpresa. El entrenador de rendimiento del luchador hispano-georgiano atiende a Mundo Deportivo desde Las Vegas, donde este fin de semana se disputa el UFC 317 con el título del peso ligero en juego. Charles Oliveira, el rival de El Matador, imbatido como profesional con un balance de 16 victorias y ninguna derrota, no preocupa ni al aspirante a doble monarca de la promotora ni a los miembros de su esquina.
«Como sabéis, somos auténticos forofos de esto y nos ponemos a ver miles y miles de veces los vídeos del rival a la hora de preparar los combates. El análisis de Oliveira se ha hecho como de costumbre y puesto en común con Ilia y todo el grupo de entrenadores. Conocemos bien cómo no caer en sus trampas, cómo ponérselas nosotros y qué nos sirve para la pelea y qué no», cuenta Aldo, que además adelanta el desenlace esperado por el grueso de los integrantes del grupo. «Lo que vemos la mayoría es que Charles será noqueado. Nunca hay un plan definitivo, ya que Ilia es una computadora dentro del octágono, y será allí cuando verá cuál plan debe aplicar, analizar al rival y finalizarlo con uno de sus contraataques a los que nos tiene acostumbrados», asegura.

Según el preparador físico alicantino, que colabora estrechamente con el cubano Jesús Gallo en los campos de entrenamiento de Topuria, El Matador está mejor que nunca a sus 28 años. «Se va a ver un suelo y un boxeo extraordinario, su rendimiento físico ha sido espectacular y el campamento se ha alargado más de seis meses. Su sistema nervioso está perfecto, y el camino hasta llegar aquí, junto a las revisiones médicas, han salido perfectas. En resumen, puedo decir que ha vuelto a subir de nivel en todas las cualidades que requiere esta disciplina», desgrana.
El cambio de división, pasando del peso pluma al peso ligero, solo ha traído aspectos positivos para el luchador hispano-georgiano: «Le ha favorecido a la hora de tener una alimentación menos restrictiva. En primer lugar no ha tenido que pensar tanto en ello, y después le ha permitido contar con mucha más energía a la hora de entrenar. Todo ello posibilita mantener nuestros entrenos de alto nivel durante más tiempo».
Aunque el cambio de las 145 libras (65,8 kilos) a las 155 (70,3 kilos) es significativo, en la práctica las ventajas alimenticias se traducen a poder tomar un par de yogures con tres, cuatro nueces y una cucharita de miel más de lo que sería habitual en el pasado. «Nada excesivo, pero son detalles que se valoran mucho. Todo esto, hace que el buen humor te acompañe y puedas pasarlo mucho mejor a lo largo del proceso. Te sientes mejor porque comes, como es lógico», explica Aldo.
El buen humor se ha traducido en un ambiente más relajado y distendido en la concentración de tres semanas en Las Vegas, donde el equipo ha vivido bajo un calor achicharrante. Ha habido partidillos de fútbol, vicios al FIFA y momentos de charla y distensión a lo largo de cada jornada. «Todo esto es muy positivo ya que a nivel mental te permite no pensar en el combate», esgrime el preparador.
Aunque sea más amable, la nueva categoría de peso no anula la necesidad de recortar peso estas últimas semanas antes de la pelea. Para el día del combate contra Oliveira, Topuria espera rebotar hasta un peso de entre 78 y 80 kilos, el mismo con el que ha trabajado la mayor parte del campamento. El proceso, simplificado, es el siguiente: primero se trabaja en reducir el porcentaje de grasa en el cuerpo; luego, en las semanas previas a la pelea, se empieza a reducir y controlar más estrictamente las calorías en la alimentación para ajustar bien el peso deseado para la semana definitiva y el recorte final antes del pesaje.
«Él está en 70 y largos kilos, y tiene que mantenerse ahí. Ahora, solo con quitar la fibra, vaciará hasta un kilo y medio en sus intestinos. Luego, con reducir mucho los carbohidratos almidonados, hace que se deshinche el músculo. El miércoles haces carga de agua y el jueves empiezas a orinar, por la tarde te pesas, y ya tienes claros los kilos que quedan por recortar. Será más bien sencillo«, detalla Aldo.
Ciencia inédita a un día de la ‘final’ de la Champions
El entrenador de rendimiento de Topuria saca pecho del protocolo de aclimatación que sigue el luchador desde su asalto al título del peso pluma contra Alexander Volkanovski. Es un método inédito en las MMA que ya estudian también en el Performance Institute de la UFC, el instituto de alto rendimiento especializado impulsado por la promotora reina de las artes marciales mixtas.
«Hay protocolos similares para deportes de resistencia, triatlones o incluso disciplina olímpicas, y ni siquiera ha dado todavía tiempo de publicarlo como literatura científica. Ilia ha sido el primero y no lo ha hecho en cualquier momento, sino jugándose toda una final de Champions. Dile al Madrid que pruebe un método nuevo antes de el partido del año, nadie se atreve a ello, pero él sí», destaca Aldo.
El método busca facilitar la sudoración el jueves, mantener siempre la frecuencia cardíaca y evitar un estrés del corazón durante las bajadas, reducir en definitiva el estrés fisiológico al que se somete al cuerpo, una de las grandes taras para los deportistas de la disciplina que ellos entrenan a lo largo de diez sesiones.
El equipo de Topuria trabaja en estrecha colaboración con Glenn Castro y Charles Stull, los máximos responsables de rendimiento y nutrición del UFC PI, para estudiar los parámetros del luchador: «Tanto Ilia como yo insistimos sobre lo mismo cuando hablamos con cualquier deportista: deben incluir la ciencia, a un científico, siempre que se pueda, dentro del equipo, tanto en deportes individuales como colectivos. Quedan muchas cosas por hacer«.
Aunque llevan varias semanas en Las Vegas, la ciudad del pecado, las luces y las distracciones, como cada uno quiera ponerlo, todo el grupo se ha centrado en el objetivo del cinturón que permitiría a Topuria entrar de cabeza en el elenco de leyendas de la UFC.
Ganar el sábado en Estados Unidos, madrugada del domingo 29 en España, en el T-Mobile Arena, permitiría al hispano-georgiano convertirse en el décimo doble campeón de la promotora en más de tres décadas de existencia: «Ahora lo más interesante, fuera de los eventos, la promoción y la preparación misma, es dejar recuperar al deportista siempre que se pueda. Descanso total es la receta, ya que el objetivo es que llegue este fin de semana lo más descansado posible».
A pesar de los cambios en la esquina, con la salida de los hermanos Climent, Aldo destaca que nunca dejó de estar al lado de su pupilo. Ante esa salida de Jorge y Agustín, muchos medios se adelantaron sobre una posible salida del preparador alicantino, que no pudo estar presente por culpa de varios compromisos. «Aldo siempre ha estado y siempre estará para Ilia, 24/7/365. Si no es en persona, lo estoy a través del teléfono e internet», reivindica el entrenador de rendimiento, que ya colaboraba con aquel chaval con muchos sueños, todavía sin tatuaje alguno, que se batía en los gimnasios de Alicante con una voluntad y visión que le han llevado a convertirse en pionero de las MMA en España y Georgia.